15.1 C
A Coruña
miércoles 7 julio, 2021

Malos tiempos para el juego online

Jugar online en España está resultando cada vez más complicado. El motivo no es otro que la entrada en vigor de una nueva normativa de juego que dificulta mucho aquellas personas que nunca hayan jugado el acceso a las diferentes plataformas. Ya sean casinos online o casas de apuestas, esa primera vez se va a ver muy dificultada. El motivo no es otro que el aumento de los casos de adicción al juego y la falta de control, algo que desde las propias empresas siempre se han tomado muy en serio.

Éstas, consideran que están siendo criminalizadas, Y que fomentan un juego poco responsable, cuando no es así. Tanto los casinos online como las propias casas de apuestas se han puesto siempre muy serios con respecto al acceso de los menores, que en España está terminantemente prohibido, así como la exclusión de todas aquellas personas que ya han presentado problemas de juego. Algo que es de obligado cumplimiento y que ha logrado salvar a muchas personas en situación de riesgo de volver a sufrir las consecuencias de su falta de control.

La ludopatía puede ser un inconveniente grande, pero las empresas del sector consideran qué ellos no tienen la culpa de esta falta de control por parte de algunos usuarios. ¿Qué se podría hacer para poder disfrutar del juego de otra forma? ¿Puede haber una solución efectiva y que contente a todas las partes?

Educar es la respuesta para jugar con responsabilidad

Consideran que la clave está en la educación, no en poner cada vez más trabas al juego, que como otro tipo de sectores se ha visto terriblemente afectado por la pandemia. Ya en el año 2020, los juegos online quedaron prohibidos en España, incluidos los estatales.

Los empresarios del juego y las plataformas consideran que hay una especie de competencia desleal, porque la nueva regulación que se va a aplicar en España no tiene en cuenta a los juegos de azar que son propiedad del Estado, y que curiosamente siguen generando bastantes ingresos a las arcas.

De esta manera, se está oficializando una diferencia entre el juego del Estado y el juego por iniciativa privada, que así queda más criminalizado. Las plataformas de juego consideran que no proporcionar bonos de bienvenida, tiradas gratuitas de ruleta en vivo o impedir el patrocinio de eventos deportivos por parte de empresas del sector, terminará de dar la puntilla a estas empresas.

La problemática no solo está en ponerlo cada vez más difícil aquellas personas que nunca han jugado. También se recortan de manera notable asuntos como el de la publicidad. Sabemos de la importancia de ella para poder desarrollar actividades comerciales, y si bien es cierto que para algunas empresas esta manera de operar ha sido muy agresiva, no todas han de padecer este tipo de merma. La publicidad queda totalmente prohibida en cualquier ámbito, incluido el de las redes sociales o el de plataformas de vídeo como YouTube. Solamente será posible visualizarla si estás despierto entre la una y las cinco de la madrugada. El objetivo es muy claro, alejar a los menores de la publicidad de los casinos online o las casas de apuestas. Pero, ¿servirá de algo una medida de este tipo vía Real Decreto?

Pero ¿cuál será el porcentaje total de pérdidas en el sector por una medida como esta? Todavía está por determinar, pero queda claro que será de bastante importancia. Puede que las empresas grandes sean capaces de sobrevivir, hay jugadores fieles que les reportan beneficios, pero aquellas que tienen un recorrido más corto dentro del mundo del juego online, pueden ser las grandes damnificadas y estar condenadas a desaparecer. Una auténtica catástrofe, ya que, aunque se trate de un tipo de empresas que operan online, también proporcionan trabajo a un numeroso grupo de personas.

Las empresas de juego no quieren tener entre sus clientes aquellos jugadores compulsivos que no son capaces de poder controlar sus impulsos a la hora de jugar y que no ven en el juego algo lúdico. Solamente aprecian una manera de tratar de conseguir un dinero y esto no es algo sencillo. Medidas como la autoexclusión de las casas de apuestas y los casinos o la limitación a la hora de realizar pagos son siempre efectivas y de obligado cumplimiento para cualquier casino online que se precie. Piensan que se podría actuar de otra manera y no borrado de un plumazo la posibilidad de jugar sin esa sensación de culpa que provocará la aplicación de esta ley.

Encontrar un consenso entre todas las partes, la sociedad, el gobierno y las empresas, permitiría una solución para todos que fuese más efectiva. El panorama no es nada halagüeño en este sentido, y esa doble vara de medir no gusta nada a los empresarios del mundo del juego online.

Últimas noticias